¿Por qué está indicada?
Se practica este tipo de reconstrucción articular en los casos en que la articulación es muy dolorosa o ha perdido su funcionalidad debido a causas degenerativas (Artrosis) o a causas inflamatorias (Artritis), tambièn debido a secuelas de trauma como fracturas o lesiones meniscales en la rodilla.
LAS ARTROPLASTIAS HAN TENIDO LA TENDENCIA A REEMPLAZAR SOLO LAS PARTES DAÑADAS Y SABIENDO QUE ES MEJOR CONSERVAR LA MAYOR CANTIDAD POSIBLE DE ESTRUCTURAS CORPORALES QUE NO ESTEN AFECTADAS.
La no realización de este procedimiento hace que la alteración mecànica sea progresiva y que se altere todo el equilibrio de la extremidad llevando cada vez a un grado mayor de invalidez.
Otras de las causas menos frecuentes pero no menos importantes son las necrosis avasculares de la cabeza femoral por diferentes causas y a las displasias de la cadera.